Heredar no es un acto obligatorio, algo lógico teniendo en cuenta que no se heredan solo los bienes, sino también las deudas (a menos que se trate de un legado). Por esta razón, los herederos pueden aceptar o no la herencia, y a continuación vamos a explicar qué sucede si todos los herederos renuncian a la herencia.
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Contacte con nosotrosEn caso de que todos los herederos renuncien a la herencia, ¿Qué ocurre?
Para dar respuesta a esta pregunta, es necesario diferenciar los dos supuestos que pueden producirse:
Herencia con testamento
Si se trata de una herencia con testamento, y todos los herederos renuncian a la misma, se abren las reglas de la sucesión intestada, contenidas en el artículo 912 y siguientes del Código Civil.
Por lo tanto, serían llamadas a heredar las mismas personas que lo serían en caso de no existir testamento, que son las siguientes y por este orden:
- Los descendientes (hijos, nietos, etc.), que concurrirán en la herencia con el cónyuge viudo, en su caso.
- Los ascendientes (padres, abuelos, etc.), que también concurrirán en la herencia con el cónyuge viudo, en su caso.
- El cónyuge viudo.
- Los hermanos.
- Los sobrinos.
- Todos los demás parientes hasta el cuarto grado.
- Si no existiera ninguno de los familiares anteriores, o bien si renunciaran también a la herencia, finalmente heredaría el Estado.
Herencia sin testamento
En el caso de la herencia sin testamento, se siguen las reglas de la sucesión intestada mencionadas en el apartado anterior. Así pues, si todos los herederos renuncian a la herencia, como ya se ha visto, en última instancia heredaría el Estado.
¿Cómo hereda el Estado?
Como se ha explicado anteriormente, tanto en caso de sucesión con testamento como de sucesión intestada, el último llamado a heredar sería el Estado, si ninguno de los herederos aceptara la herencia.
Pues bien, una vez hecha la liquidación del caudal hereditario, el Estado ingresa lo heredado en el Tesoro Público, habiendo solo una excepción a esta norma: que por el tipo de bienes heredados, el Consejo de Ministros tome la decisión de darles a todos o a parte de los mismos otro destino distinto. Dos tercios del valor del caudal relicto se invierte en fines de interés social.
Por otro lado, el Estado hereda siempre a beneficio de inventario, sin tener que declararlo expresamente. Es decir, solo responde de las deudas de la herencia hasta donde alcancen los bienes de la misma. Dicho de otra forma, no tiene que pagar aquellas deudas que superen el valor de la herencia.
En todo lo demás, el Estado tiene los mismos derechos y obligaciones que cualquier otro heredero.
